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Adicciones

Se considera adicción a una enfermedad crónica y recurrente que se caracteriza por una búsqueda patológica de recompensa y/o alivio a través del uso de ciertas conductas.

Síntomas:

  1. Falta de sentido vital
  2. Baja autoestima y bajo sentimiento de autoeficacia
  3. Crisis en los lazos sociales y pérdida de control
  4. Complicaciones a nivel laboral
  5. Efectos negativos en la salud mental y en el cuerpo

Tipos de conductas adictivas:

  • Conductas en las que no intervienen sustancias (adicción a las compras, al trabajo, al juego, a las redes sociales, al sexo, etc.).
  • Conductas en las que interviene el consumo de sustancias (alcohol, tabaco, medicamentos, drogas duras, drogas blandas, café, etc.) En este caso también intervienen de forma específica los componentes químicos de la sustancia en el organismo.

La neurociencia actualmente considera que la adicción a sustancias y a comportamientos comparten las mismas bases neurobiológicas.

Causas:

Existen  factores genéticos  que predisponen a sufrir adicciones, pero especialmente cobran una importante relevancia los factores ambientales y personales:

  • Padecer algún trastorno de salud mental.
  • Poseer determinados rasgos de personalidad.
  • Bajas habilidades sociales, conflictos interpersonales.
  • Situaciones de duelo o de inestabilidad emocional.
  • Familia de origen disfuncional.
  • Experiencias traumáticas ya sea en la infancia o en la edad adulta.

Tratamiento:

El primer paso para que una persona supere una adicción es reconocer que dicha adicción representa un problema en su vida. Uno de los principales trabajos del terapeuta es tratar de preparar la toma de consciencia de la persona acerca de su problema y motivarlo al cambio, una vez la persona es consciente también hay que trabajar los factores ambientales que le predisponen al consumo y ofrecerle estrategias alternativas para gestionar sus emociones y las conductas que retroalimentan la adicción. A partir de ahí, será necesaria la implicación completa del paciente con el tratamiento que propone el terapeuta y a ser posible, la ayuda de sus familiares o allegados más cercanos.